Tras casi dos años de permanecer inactivas por la pandemia, poco a poco, algunas discotecas de Menga han ido retomando actividades. Pero los días donde todo era luces, música y personas divirtiéndose por todos lados, han quedado atrás.
Ahora solo son pocos los establecimientos que aún funcionan, las luces son tenues y las calles oscuras, casi un panorama fantasmal. Esto sumado al alargamiento en el tiempo de las obras en la antigua vía Cali-Yumbo, han hecho que los caleños decidan ir a divertirse a otros lados de la ciudad.
Por esa razón, Q'hubo estuvo en Menga para retratar la difícil situación económica y comercial que han venido viviendo los comerciantes y residentes del sector.
Esto nos dijeron:
Te puede interesar: El nuevo uniforme de la Policía tiene una falla: El código QR
Y así poco a poco fue muriendo Menga como sitio icónico de la rumba en Cali. Los bailadores de los últimos tiempos lo recordarán por sitios como Jala Jala, Siboney, Ranchenato, Lolas, Space, Bailatino.
A la historia pasará que en Menga era el remate de la rumba porque sus puertas estaban abiertas hasta las 6 de la mañana, y más si se quisiera, pues al terminar la fiesta ya estaban abiertos los 'chuzos' para desayunar.
Ahora, lejos de las luces y el bullicio de la rumba, Menga se proyecta como un sector residencial además de industrial, pues grandes constructoras le están apostando a proyectos residenciales en el lugar.
Lea también:
La compañía discográfica confirmó 80 nominaciones en la edición 38 del evento, con varios de…
El jefe de las disidencias de las FARC pidió a comandantes guerrilleros dejar diferencias y…
La aeronave en la que viajaba el cantante y su equipo estaba en vuelo al…
La Superintendencia de Industria y Comercio recordó que la autonomía empresarial tiene límites legales y…
Tres mujeres aceptaron cargos por concierto para delinquir, estafa agravada y lesiones personales tras una…
Según proyecciones oficiales, el puente de Reyes generaría un impacto económico superior a los 18…